Una masa de gente conmemora el primer año desde que «Chile despertó»

Santiago de Chile, 18 oct (EFE).- Miles de personas se congregaron este domingo en la céntrica Plaza Italia, en la capital chilena, para conmemorar el primer aniversario de la ola de protestas que estallaron contra el Gobierno y la desigualdad económica y para clamar que «Chile despertó».

En un ambiente completamente festivo, a diferencia de la semana pasada donde hubo duros enfrentamientos entre manifestantes y policías, la plaza se llenó de puestos ambulantes de comida y bebida, así como de colectivos sociales con pancartas y familias enteras, con niños y adultos mayores.

«¡Hasta que respetarnos se haga costumbre!», decía un cartel de una joven, mientras a su lado un grupo entonaba míticas canciones chilenas que se han convertido en lemas durante las protestas, como «El derecho a vivir en paz», de Víctor Jara, o «El baile de los que sobran», de Los Prisioneros.

«Hace un año Chile despertó de un largo letargo, los chicos dieron la cara, iniciaron la lucha, han sido muy valientes», aseguró a Efe el jubilado José Antonio García, visiblemente emocionado.

«NO SON 30 PESOS, SON 30 AÑOS»

Lo que empezó siendo un llamamiento de los estudiantes a colarse en el metro de Santiago para protestar contra el aumento de 800 a 830 pesos en la tarifa se convirtió en una revuelta sin parangón, la más grave desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con una treintena de muertos y miles de heridos.

«No son 30 pesos, son 30 años de abusos. El aumento del boleto fue la gota que colmó el vaso. El pueblo quiere derechos», afirmó a Efe la universitaria Patricia Santamaría, que portaba una bandera de la etnia indígena mapuche y para quien el crecimiento económico que acumuló Chile desde el retorno a la democracia no permeó a la sociedad.

Cerca del mediodía miles de ciclistas irrumpieron en la rotonda, bautizada por los manifestantes como «Plaza Dignidad», con pancartas a favor de una nueva Constitución y pidiendo la salida del presidente chileno, el conservador Sebastián Piñera, con mínimos niveles de aprobación popular.

«Tengo 60 años y mi pensión es de apenas 100.000 pesos (125 dólares). Este país no funciona, hay que cambiarlo de raíz», agregó a Efe María Iliana Sagredo, quien pidió a sus compatriotas que salgan en masa a votar el 25 de octubre en el histórico plebiscito sobre una nueva Constitución.

Redactada en la dictadura militar, pero reformada después una decena de veces, la actual Carta Magna es vista por una parte de la sociedad como el origen de las desigualdades del país, por darle un papel secundario al Estado en la provisión de servicios básicos.

El plebiscito, que iba a celebrarse en abril pero fue aplazado por la pandemia, busca descomprimir la tensión en un país muy polarizado, que hasta el año pasado estaba considerado el más estable de Latinoamérica.

«La violencia que vimos el año pasado no la vamos a volver a ver durante el proceso constituyente, lo que no significa que Chile vaya a ser una balsa. El proceso va a ir acompañado de mucha efervescencia social. lo hemos visto en otros países», explicó a Efe Claudia Heiss, jefa de la carrera de Ciencia Política de la Universidad de Chile.

Fuente: La Vanguardia

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