La OMS, preocupada por el “crecimiento exponencial” de la pandemia en Europa

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este jueves del “crecimiento exponencial” de la pandemia del coronavirus en Europa y manifestó que esta situación causa “preocupación”, aunque el virus está provocando menos muertes que en la primera ola.

El director para Europa de la OMS, Hans Kluge, manifestó que el incremento de casos registrados en varios países del continente no significa, sin embargo, que se haya entrado en una “fase oscura” en la evolución de la pandemia y que hay tiempo para actuar.

“El virus no ha cambiado, no es ni más ni menos peligroso” que cuando se registraron los mayores aumentos de casos el pasado marzo, agregó Kluge en una conferencia de prensa virtual.

La película Le dernier voyage de Paul W.R es la última apuesta vista en el festival de Sitges que demuestra el excelente estado de salud del cine de género francés. El primer largometraje de Romain Quirot nos lleva a un futuro no muy lejano en el que la temperatura alcanza grados insoportables, la fauna prácticamente se ha extinguido, el gas y las reservas de petróleo escasean y, para acabar de rematar, una luna roja amenaza la existencia en la Tierra.

Solo hay un astronauta capaz de hacer frente al apocalipsis: el enigmático Paul W.R, pero poco antes de emprender su misión desaparece para emprender una huida acompañado de una adolescente en un mundo desértico.

Estreno mundial en Sitges, el filme compite en la sección oficial y tanto Quirot como el actor protagonista, Hugo Becker, han venido al certamen a presentar una historia que otorga una aire nuevo a la ciencia ficción hecha en el país vecino.

“Siempre quise que mi primera película fuese especial. En mi país se hace mucha comedia y cine social, pero no ciencia ficción. Ha sido complicado llevar adelante este proyecto por la falta de apoyo económico, pero para mi ha sido como un sueño realidad crear este nuevo mundo que reflejo en mi película”, ha asegurado el realizador.

Le dernier voyage de Paul W.R bebe de la influencia de los cómics y del cine americano y asiático que ha marcado al director, que “quería jugar con los códigos de la ciencia ficción y emplear clichés -el héroe que debe salvar el mundo, la luna roja amenazante- para precisamente romperlos y acabar hablando de un tema más íntimo. Mezclar lo espectacular con lo íntimo y reflejar algo más personal como la secuencia en la que Elma (Lya Oussadit-Lessert) baila de forma muy loca en la caravana porque demuestra las ganas de vivir de esta adolescente a la vista de que el mundo se va a destruir”, reconoce.

Para Hugo Becker, que se defiende en un más que correcto español, esta es su primera película como protagonista. Preparar a fondo el papel de ese astronauta desaparecido al que todo el mundo busca fue “crucial” y tuvieron tiempo suficiente para trabajarlo con la ayuda del realizador, con el que exhibió una gran complicidad.

“Romain ha querido hacer algo nuevo y lo ha hecho.”, afirma. Y eso que el proyecto pasó por muchas complicaciones antes de que fuera una realidad. “Lo más increíble era que durante la preparación no sabíamos si al final podríamos hacer la película. Fue muy difícil conseguir el dinero, incluso yo rechacé otros proyectos, pero nos volcamos como locos en ella.”

El uso de la música -hay canciones francesas de época como las de François Hardy que se combinan con la banda sonora original- y las imágenes configuran “un cuento poético en un universo original”, sigue Quirot, que en su debut como director ha intentado que “el espectador reflexione sobre la importancia de la niñez, en la que siente cómo el planeta le está hablando y cómo esa percepción se pierde en la edad adulta”.

Y ha puesto el ejemplo ilustrativo de El principito. A la vez, el filme lanza un mensaje ecológico de cómo la humanidad está destruyendo el mundo. “Tenemos que escuchar más a la naturaleza”, ha concluido.

Fuente: La Vanguardia

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